Tipología
Residencial
Superficie
390 m2
Año
2025
Tipología
Superficie
Año
Residencial
390 m2
2025

El proyecto desarrolla una vivienda unifamiliar de obra nueva de aproximadamente 390 m² construidos, situada en el entorno natural del Empordà gerundense. Implantada en un paisaje caracterizado por la proximidad al litoral y la presencia de suaves formaciones montañosas cubiertas de encinas.

El enclave y la geometría de la parcela, determinan una propuesta que establece un diálogo respetuoso con el lugar, integrándose de manera discreta en un entorno ya de por sí tranquilo y afable.

La edificación, organizada en planta baja y planta piso, responde a una clara voluntad de pasar inadvertida desde el exterior mediante una volumetría contenida y una materialidad que se mimetiza con los tonos ocres y texturas del paisaje y de las edificaciones colindantes. Esta estrategia contrasta con una organización interior que adquiere una fuerte personalidad, estructurada a partir de las necesidades específicas de una joven familia que busca dejar atrás un estilo de vida urbano para disfrutar de un día a día más pausado y vinculado a la naturaleza.

El programa se articula priorizando la relación entre interior y exterior, favoreciendo la entrada de luz natural y las vistas hacia el entorno inmediato, circundado por un potente proyecto paisajístico y una lámina de agua de tamaño mediano. A nivel de arquitectura interior, se integra un elenco de materiales naturales y nobles, como la piedra y la madera, que aportan calidez y durabilidad. La incorporación de acabados ecológicos y minerales, como la cerámica artesanal local, las fibras vegetales como el mimbre y los revestimientos con pinturas a la cal,  contribuye a generar una atmósfera serena, atemporal y profundamente conectada con el lugar, reforzando la experiencia de habitar en equilibrio con el paisaje.

El proyecto desarrolla una vivienda unifamiliar de obra nueva de aproximadamente 390 m² construidos, situada en el entorno natural del Empordà gerundense. Implantada en un paisaje caracterizado por la proximidad al litoral y la presencia de suaves formaciones montañosas cubiertas de encinas.

El enclave y la geometría de la parcela, determinan una propuesta que establece un diálogo respetuoso con el lugar, integrándose de manera discreta en un entorno ya de por sí tranquilo y afable.

La edificación, organizada en planta baja y planta piso, responde a una clara voluntad de pasar inadvertida desde el exterior mediante una volumetría contenida y una materialidad que se mimetiza con los tonos ocres y texturas del paisaje y de las edificaciones colindantes. Esta estrategia contrasta con una organización interior que adquiere una fuerte personalidad, estructurada a partir de las necesidades específicas de una joven familia que busca dejar atrás un estilo de vida urbano para disfrutar de un día a día más pausado y vinculado a la naturaleza.

El programa se articula priorizando la relación entre interior y exterior, favoreciendo la entrada de luz natural y las vistas hacia el entorno inmediato, circundado por un potente proyecto paisajístico y una lámina de agua de tamaño mediano. A nivel de arquitectura interior, se integra un elenco de materiales naturales y nobles, como la piedra y la madera, que aportan calidez y durabilidad. La incorporación de acabados ecológicos y minerales, como la cerámica artesanal local, las fibras vegetales como el mimbre y los revestimientos con pinturas a la cal,  contribuye a generar una atmósfera serena, atemporal y profundamente conectada con el lugar, reforzando la experiencia de habitar en equilibrio con el paisaje.