Tipología
Residencial
Superficie
255 m2
Año
2025
Tipología
Superficie
Año
Residencial
255 m2
2025

Un proyecto en una finca emblemática del Eixample de Barcelona siempre es un reto estimulante. Desde este punto de partida, hablamos de un ático recientemente renovado y con una gran terraza, en el que su propietario encontraba falta de personalización y poder verse reflejado. Así pues, la propuesta se tradujo en infinidad de actuaciones a modo de micro-cirugía para poder integrar el carácter afable y alegre del cliente, además de sus necesidades específicas y cómo planteaba vivir en él.

La gran relación entre el interior y la terraza es uno de los puntos clave que se ha potenciado, generando un diseño exterior muy potente y soportado por materiales y mobiliario genuinos además de sumar vegetación local y los elementos agua y fuego, en un conjunto que invita a hacer vida fuera, en reuniones acogedoras con amigos y familiares.

En el interior, la fuerte presencia de componentes en tonalidad naranja y de madera de roble con tono miel nos llevaron a ser continuistas en la materialidad de las nuevas piezas de mobiliario de madera hechas a medida, pero añadiendo acentos fuertes como el ónix naranja o el metal lacado óxido, cuidando la iluminación indirecta.

El resultado no deja indiferente a los visitantes, siendo un ejemplo exitoso de customización de los gustos y deseos particulares de los nuevos habitantes, en este apartamento dotado desde un inicio de un gran nivel de luz natural y ahora culminado con una vida y carácter vibrante.

Un proyecto en una finca emblemática del Eixample de Barcelona siempre es un reto estimulante. Desde este punto de partida, hablamos de un ático recientemente renovado y con una gran terraza, en el que su propietario encontraba falta de personalización y poder verse reflejado. Así pues, la propuesta se tradujo en infinidad de actuaciones a modo de micro-cirugía para poder integrar el carácter afable y alegre del cliente, además de sus necesidades específicas y cómo planteaba vivir en él.

La gran relación entre el interior y la terraza es uno de los puntos clave que se ha potenciado, generando un diseño exterior muy potente y soportado por materiales y mobiliario genuinos además de sumar vegetación local y los elementos agua y fuego, en un conjunto que invita a hacer vida fuera, en reuniones acogedoras con amigos y familiares.

En el interior, la fuerte presencia de componentes en tonalidad naranja y de madera de roble con tono miel nos llevaron a ser continuistas en la materialidad de las nuevas piezas de mobiliario de madera hechas a medida, pero añadiendo acentos fuertes como el ónix naranja o el metal lacado óxido, cuidando la iluminación indirecta.

El resultado no deja indiferente a los visitantes, siendo un ejemplo exitoso de customización de los gustos y deseos particulares de los nuevos habitantes, en este apartamento dotado desde un inicio de un gran nivel de luz natural y ahora culminado con una vida y carácter vibrante.